The Rogerem: Fusionando Cumbia y Metal con la Fuerza del Espíritu Andino

La banda cuencana The Rogerem continúa su viaje musical, mezclando géneros como el metal post-2000 con ritmos andinos, y mostrando que Ecuador tiene mucho más que ofrecer al mundo del metal.

Paúl Díaz

3/28/20263 min read

¿Cómo comenzó The Rogerem? ¿Qué te inspiró a crear la banda?

“El proyecto comenzó en 2020, durante la pandemia. Empecé el proyecto de manera solitaria, creando covers y subiéndolos a plataformas como YouTube y Spotify. Aunque tenía un proyecto más elaborado en mente, decidí llamarlo Rogerem, en honor a mi propio nombre, porque era más sencillo que crear algo nuevo desde cero. La idea inicial era mezclar metal con otros géneros, como el post-2000 y algo más experimental, como lo que hacía Linkin Park. A lo largo del proceso, me di cuenta de que necesitaba una vocalista femenina, y ahí fue cuando conocí a La Tefa. Ella fue la que asumió el proyecto junto conmigo.”

¿Cómo ha sido la adaptación de la banda en cuanto a sus influencias y sonidos?

“La Tefa ha sido clave en la evolución del sonido de la banda. Yo solía mandar mis maquetas con efectos de autotune, pero ella logró transformar esas canciones, dándoles un toque único con su voz. Las influencias son muy variadas: además del metal, me gusta la música andina, y quería que el proyecto tuviera un toque autóctono. Canciones como ‘Resaca’ y ‘Sexus’ muestran esa mezcla de géneros que tanto nos gusta. En el caso de la canción ‘13 de junio’, era un trap, pero La Tefa le dio una vibra melódica que lo transformó completamente."

En una entrevista íntima con Roger J. Remache, el líder y creador del proyecto musical The Rogerem, exploramos los orígenes de la banda, sus influencias y el camino hacia la creación de un sonido único que fusiona el metal con la cumbia y otros ritmos tradicionales ecuatorianos. Desde sus humildes comienzos en 2020, hasta su reciente participación en el prestigioso escenario metal de la Fiesta de la Música, The Rogerem continúa sorprendiendo al público con su autenticidad y creatividad.

Desde su creación, el proyecto ha sido un claro reflejo de la determinación de Remache por crear algo único en el mundo del metal. La fusión de géneros y la búsqueda de una voz femenina lo llevaron a formar un equipo que, aunque inicialmente pequeño, ahora tiene un impacto real en la escena local.

En cuanto a las influencias, ¿qué bandas y géneros han marcado tu camino?


“Mi gran influencia es Linkin Park. Siempre he admirado su capacidad para mezclar el metal con otros géneros como el rap y la electrónica. También me gustan bandas de metal post-2000 como Bloodywood y Electric Cowboy. A nivel nacional, Miny Poni ha sido una gran inspiración. Aunque en Ecuador no se reconoce tanto su trabajo, ellos están haciendo cosas increíbles en el extranjero, y eso me motiva a seguir adelante con el proyecto.”

¿Cómo ha sido la experiencia de tocar en vivo y qué opinas de la escena musical en Ecuador?


“La escena ecuatoriana aún está en pañales. Hay muchas limitaciones, pero a la vez es una oportunidad para ser pioneros y marcar la diferencia. Fuimos a Lima y nos dimos cuenta de que allí el metal tiene mucha más acogida. Sin embargo, cuando tocamos en Ecuador, a pesar de las dificultades, siempre recibimos el apoyo de la gente. Tocar fuera del país también nos abre nuevas puertas. El ‘Día de los Desenamorados’, nuestro festival en Cuenca, es uno de los eventos más importantes que hemos creado, y es algo muy especial para nosotros.”

La lucha por la visibilidad en Ecuador y en la escena internacional es una constante en la banda. Sin embargo, su determinación de mantenerse fiel a sus raíces y su estilo les ha permitido no solo sobrevivir, sino destacar en un panorama musical que aún necesita mucho por mejorar.